21.08.2019
¿Hay que pedir licencia para hacer obras en casa? Una pregunta muy común es si se puede hacer obras en casa sin licencia. La respuesta es que depende. Sigue leyendo y descubre en qué casos es necesaria la licencia.

Todos en algún momento nos hemos planteado la posibilidad de realizar una reforma en nuestra vivienda. En casi todos los casos, este trámite debe ir acompañado de una licencia de obras, otorgada normalmente por el Ayuntamiento de tu localidad. La cantidad de permisos necesarios varía según las dimensiones de la obra planeada. Sin embargo, hay algunos casos donde dicha licencia no será necesaria. En este artículo te los contamos.

La licencia de obras es el permiso requerido para iniciar cualquier tipo de construcción. Para cumplimentarla, deberás incluir una memoria descriptiva del proyecto. Con ella, el Ayuntamiento se quiere asegurar de que tus obras se ajustan a los planes urbanísticos de toda la ciudad. Al ser municipal la gestión, su precio y datos a incluir varían según el caso que sea.

 

 

Obra mayor y obra menor

Lo primero que debes saber es que todas las reformas no tienen el mismo calibre, ni mucho menos. De esta forma, dependiendo de lo que quieras hacer, hay dos posibilidades:

  • Licencia de obra mayor: es imprescindible cuando se va a realizar una obra integral, que afecta a la estructura del edificio o modifica su altura, volumen o superficie. Tienen un mayor plazo de ejecución, ya que se dilatan mucho más en el tiempo. Siempre que quieras realizar cambios en elementos comunes, sistemas de ventilación o muros de carga, deberás solicitar este permiso.
  • Licencia de obra menor: al contrario que la anterior, no modifica elementos principales y afecta solamente al perímetro de la propia vivienda. Su duración es muy corta, así que caducan muy rápidamente. Los trámites son rápidos y no tendrás grandes agobios. Eso sí, el Ayuntamiento de tu localidad te pedirá una declaración de uso responsable. En ella, te comprometes a respetar las condiciones de obra fijadas. En caso de incumplirla, se podrá utilizar como prueba frente a ti. Si necesitas cambiar elementos como las paredes, el suelo o el techo; o bien sustituir algún elemento eléctrico o de fontanería, entonces debes decantarte por esta forma.

¿Y si no pido la licencia y estoy obligado a hacerlo?

No olvides pedir estas licencias, pues las consecuencias pueden ser cuantiosas para tu bolsillo. Para empezar, corres el riesgo de perjudicar a terceros. Si, por ejemplo, un trozo de tu fachada cae sobre la mesa del jardín de tu vecino y la hace añicos, estarás obligado a correr con esos gastos. Además, el Ayuntamiento de tu ciudad podría actuar de oficio.

Negocia y trata por todos los medios de que esto no pase, ya que entonces será la propia corporación quien te avise de que debes pagar en un plazo límite. Una vez superes ese lapso temporal, te llegarán multas de importe ascendente. En último caso, podrían obligarte a deshacer la reforma, devolver todo a un estado inicial y pagar tú todos los gastos ocasionados.

Casos sin licencia

Con este panorama de trámites, pagos y posibles multas, seguro que estás deseando recibir una buena noticia. No te preocupes, porque te la vamos a dar. Como verás a continuación, hay algunas obras en las que no necesitas pedir nada:

  • Cambio de muebles.
  • Pintar las paredes.
  • Separar las estancias con listones de maderas o cuerdas.
  • Sustituir la red eléctrica o las conducciones de agua.
  • Quitar el gotelé y pintar las paredes con yeso.
  • Sustituir alicatados o lijar el parquet.

¿Quieres saber si deberías hacer una obra antes de vender tu casa? En Housell te ayudamos. Llámanos al 900 622 162 para informarte y resolveremos todas tus dudas.

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